Otra vez el Tren Interoceánico se descarriló, y no es cualquier lugar: fue justo en el kilómetro 230+800 de la Línea Z, entre Nizanda y Chivela, en Asunción Ixtaltepec, Oaxaca. Esto pasó la madrugada de este miércoles 15 de julio de 2026, casi siete meses después del accidente fatal del 28 de diciembre pasado, que dejó 14 muertos y más de 100 heridos.

Esta vez, los vagones vacíos se salieron de las vías, pero por suerte no hubo heridos ni daños a la población, según la Secretaría de Marina. Las imágenes muestran vagones tirados, ruedas sueltas y un riel fracturado.

A las 11:00 de la mañana convocaron al personal para retirar los vagones y reparar la vía. El tren venía de Coatzacoalcos, Veracruz, tras transportar 3,000 autos Hyundai y Kia que llegaron al puerto de Salina Cruz el fin de semana, un movimiento que la presidenta Claudia Sheinbaum presumió y que esta semana tendrá un contrato de logística con la empresa coreana.

Después del accidente mortal en diciembre, la velocidad en esa zona se limitó a 30 km/h, porque entonces se culpó a los operadores por ir a más de 50 km/h, lo que habría causado el descarrilamiento.

El operador del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec ya está revisando qué pasó, pero asegura que la operación sigue normal.

Esto es clave para entender que, aunque el tren de carga es vital para la economía regional, la seguridad debe ser prioridad para evitar tragedias. Y mientras tanto, opciones como el cablebús en Puebla siguen ganando terreno como alternativas modernas y seguras para mover gente y mercancías.

© 2025 — Civz. All Rights Reserved.

Contacto