¿Quién diría que la basura de una boda puede valer oro? Resulta que los restos encontrados cerca del lugar donde Taylor Swift y Travis Kelce se casaron el 3 de julio se convirtieron en objetos de colección. Sí, hablamos de colillas de cigarro, tapas de botella y hasta un kit de prueba de ovulación.
El artista Justin Gignac, famoso por transformar basura callejera en arte, fue quien juntó estos “recuerdos” y los vendió en paquetes bajo el nombre “Edición ‘No invitado’: recuerdos encontrados de la boda de Taylor y Travis”. Cada paquete costaba hasta 25 dólares y contenía desde popotes hasta un solo AirPod, todo elegido al azar.
Gignac bromeó en su web: “Lo siento, no acepto pedidos especiales, solo telepatía”. Además, dijo que estos objetos son “lo más parecido al gran día de Taylor y Travis que puedes conseguir sin haber recibido una invitación”.
La boda, que se celebró en el Madison Square Garden y tuvo hasta al Empire State Building iluminado de azul, contó con invitados como Jessica Alba, Adam Sandler y Paul McCartney. Según testigos, Travis fue el más emocionado y la fiesta incluyó juegos con premios como bolsos de diseñador y un Chevrolet Chevelle 1970.
Por si fuera poco, TMZ reportó que una bolsa de aire supuestamente recogida en la boda apareció en eBay con un precio de casi 50 mil dólares, y ya tenía más de 200 visitas.
Esto es lo que necesitas saber: la boda de Swift y Kelce no solo fue un evento de lujo, sino que hasta la basura se volvió un souvenir para fans y coleccionistas. ¿Quién diría que hasta la basura puede tener su mercado?
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